Cainfo repudia amenazas de muerte a periodista de Florida y reclama rápida investigación
El periodista Juan Pablo Silva recibió amenazas de muerte a través de una cuenta de la red social Instagram debido a sus publicaciones en el medio digital «La tarde es tuya» de Florida.
Silva decidió radicar la denuncia luego de una serie de posteos intimidatorios y amenazantes recibidos en las últimas semanas y que se agravaron el viernes 1° de mayo.
Las amenazas provinieron un perfil creado en Instagram, utilizando el nombre del programa y la foto de Silva, con el único propósito de agraviarlo. Desde allí se enviaron mensajes privados con textos intimidatorios, sin referirse a ningún asunto concreto de la cobertura periodística.
«Te vamos a hacer la vida miserable hasta que tengas que cerrar la página. Ya te tenemos fichado. En una de esas le cortamos los frenos a tu auto o te mandamos dar una paliza por payaso. Cuídate cuando andes en la calle y cuida a tu familia. Tenemos muchos datos sobre vos», decían algunos de los mensajes.
El periodista denunció el caso este miércoles 6 en la Unidad de Cibercrimen de la Policía, en Montevideo, y el caso pasó a la Fiscalía.

Cainfo condena las amenazas sufridas por Silva y reclama una investigación rápida que permita hallar a los responsables y someterlos a la Justicia.
Este tipo de ataques no solo tienen un efecto intimidatorio sobre la víctima sino que también afectan al colectivo de periodistas, al generar un efecto de amedrentamiento que puede provocar autocensura sobre ciertos temas de interés público.
Mediante un comunicado emitido el pasado 6 de mayo, para concientizar sobre la gravedad del asesinato de periodistas en las Américas en 2026, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión (RELE) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)se refirió al impacto que tiene este tipo de violencia para la democracia.
«La violencia contra periodistas constituye la forma más extrema de censura y genera un triple impacto: vulnera el derecho de las víctimas a expresarse y difundir información; produce un efecto inhibitorio en otros trabajadores de prensa; y afecta el derecho de la sociedad a buscar y recibir información. Estas afectaciones inciden directamente en el funcionamiento de la democracia, que depende de un intercambio libre, plural y dinámico de ideas», expresó la RELE.
Además, recordó que «los Estados deben investigar, juzgar y sancionar estos crímenes con debida diligencia, a fin de garantizar justicia, prevenir su repetición y contrarrestar el efecto inhibitorio de la violencia».